
El tratamiento de rejuvenecimiento mediante láser se utiliza para atenuar sensiblemente las arrugas que aparecen localizadas: como las patas de gallo, las arrugas de expresión, arrugas del párpado inferior, (pero nunca para eliminar las bolsas), arrugas alrededor de la boca (rictus) y comisuras de los labios.
En algunas personas con arrugas finas en todo el rostro también puede realizarse en toda la cara, aunque debe tener en cuenta que si bien la piel mejora mucho de aspecto (consiguiendo un tacto más fino y suave y una imagen más joven) no consigue el mismo resultado que un lifting.
El láser actúa de una manera poco agresiva, aunque no debemos olvidar que es un láser ablativo, y es el tratamiento ideal para las arrugas superficiales, aunque también mejora notablemente las más profundas.
Las rojeces de la zona afectada apenas duran de 2 a 4 días, aunque su médico le indicará el tratamiento a seguir para mejorar más rápidamente. El resultado es una piel más suave, con las arrugas más suavizadas y sin manchas solares.
Después del tratamiento no debería exponerse la zona afectada al sol, por lo que es aconsejable someterse a este tratamiento entre los meses que van desde octubre a abril.