
El lifting frontal o la cirugía de
elevación de las cejas es un procedimiento destinado a elevar y tensar
la piel de la frente para conseguir eliminar o reducir las arrugas de
esta zona, del contorno de ojos y del entrecejo. También se utiliza para
elevar un poco las cejas y dar al rostro un aspecto más joven.
Dirigida especialmente a personas a partir de los 40 años de edad, esta
intervención también se realiza a aquéllas que, aunque más jóvenes, han
desarrollado arrugas prematuras por factores genéticos o por una mayor
actividad muscular.
El lifting frontal y de los párpados
es una operación corta, que suele durar entre una y dos horas, y que se
realiza con anestesia local más sedación o anestesia general, según el
caso. Debe tenerse en cuenta que es posible que se altere la
sensibilidad en la zona de la cicatriz de forma temporal, aunque poco a
poco se recuperará.
Este tipo de cirugía es muy agradecida, pues sus resultados son muy
satisfactorios y la inflamación y molestias asociadas suelen desaparecer
al cabo de una semana. Pasados unos diez días el paciente ya puede
incorporarse a su actividad laboral y entre la segunda y cuarta semana
ya empieza a apreciar cómo será su aspecto definitivo.