
El lifting de mamas o maxtopexia es una técnica quirúrgica que permite
reparar los pechos caídos de todas aquellas mujeres que, con los años y a
causa del embarazo, las variaciones bruscas de peso o la lactancia han
perdido elasticidad y firmeza.
Esta intervención suele realizarse bajo anestesia general, aunque
también puede usarse anestesia local y sedantes cuando sólo se requiere
de una pequeña incisión. La operación, cuya duración puede variar de una
hora y media a tres, se desaconseja a aquellas mujeres que tengan
previsto quedarse embarazadas, aunque esta cirugía no interfiere en la
lactancia.
Para esta intervención, la recuperación es gradual y al cabo de una
semana la paciente ya podrá incorporarse de nuevo a su actividad
laboral. Los primeros días deberá llevar un sostén de sujeción suave y
es posible que note una pérdida de sensibilidad en los pezones y en la
piel de los senos. Esto suele desaparecer al cabo de unas seis semanas y
raramente sucede lo contrario.
Aunque los resultados no son permanentes, sí duran varios años, sobre todo en senos pequeños.